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"Madama Butterfly", de Giacomo Puccini
LIBRETO BILINGÜE -INTRODUCCIÓN
ALGUNAS VERSIONES DISCOGRÁFICAS
Licia Albanese, Armand Tokatyan, John Brownlee, Lucielle Browning. Coro y Orquesta del Metropolitan Opera House de Nueva York. Director: Gennaro Papi.
ARKADIA 2CD GA2025.
2 CDs. ADD. 1941.
Toda una historia del canto y del propio Metropolitan (aquel Met legendario de los años cuarenta) se resume en esta propuesta que recomendamos más para incondicionales de las grabaciones históricas que para quien se acerque por primera vez a este título. Sólo con la pareja protagonista podría escribirse una crónica del Metropolitan durante más de cuatro décadas, pues si el egipcio-armenio Tokatyan fue allí habitual desde 1923 a 1946, la italiana hizo del teatro neoyorquino su propia casa entre 1940 y 1966. Dos generaciones, pues, pero con una misma filiación estilística. La Albanese es buena muestra de aquel tipo de sopranos ligeras tan apreciadas en la era pre-Callas (Pons, Dal Monte, por no hablar de las españolas) y que se adueñaron de una gran parte de los papeles femeninos más habituales. Voz aflautada, bien timbrada, con potente proyección en los agudos, pero de apurada encarnación dramática, como se manifiesta en las escenas finales. Por su parte, Tokatyan, aún más anclado en el pasado, es el típico tenor nasal que intenta imitar a Caruso (¿y quién no lo pretendía por entonces?) en los pasajes de fuerza sin alcanzar la finura del modelo. Más de relleno el resto del reparto. Dirección pulcra y correcta. Sonido aceptable con algunos cortes.
Clara Petrella, Ferruccio Tagliavini, Giuseppe Taddei, Mafalda Masini. Coro Cetra y Orquesta de la RAI de Turín. Director: Angelo Questa.
OPERA MAGICS OM24128. 2 CDs. AAD. 1953.
El mundo de la fonografía está lleno de sorpresas para el que menos se lo espera. En una colección de precio irrisorio, de ésas que de vez en cuando florecen fugazmente en los grandes almacenes y que suelen ser la delicia de los cazadores de rarezas, encontramos este "transfer" de los antiguos LPs de la casa italiana Fonit-Cetra y procedente de una grabación radiofónica de la RAI de Turín. Con un estupendo sonido en el que para nada importa la leve reverberación de fondo, quien esto escribe piensa que estamos ante una de las mejores Cio-Cio-San disponibles en la actualidad. De amplia estirpe de músicos y alumna de Giannina Russ, Clara Petrella atrae inmediatamente nuestra atención por un timbre cálido y humano, lleno de sensualidad y de lirismo, pero a la vez de una proyección sonora admirable. Es la suya una de esas raras voces de acusada personalidad, capaz tanto de encarnar a la inocente muchacha del primer acto como a la desgarrada madre de unas últimas escenas que conmueven por los acentos dramáticos de la cantante. Tagliavini, como era de esperar, se mueve mejor en los pasajes líricos y delicados, como en el arranque del dueto amoroso del primer acto y en el "Addio fiorito asil", que en aquéllos que exigen una voz más musculosa que la suya, eminentemente lírico-ligera. A cambio, el Sharpless de Taddei es autoritario y rotundo, sin fisuras y en plenitud de facultades. Con una delicada dirección y una espléndida orquesta, la satisfacción del comprador está asegurada.
Renata Tebaldi, Carlo Bergonzi, Enzo Sordello, Fiorenza Cossotto. Orquesta y Coro de la Academia Santa Cecilia de Roma.
Director: Tullio Serafin.
DECCA 452-594-2. 2 CDs. ADD. 1958.
Instalada ya desde hace mucho tiempo en el Olimpo de las grabaciones de referencia, esta versión sin fisuras nos trae el recuerdo de aquel gran maestro que fue Serafin. último de una estirpe de directores que conocían el mundo de la ópera en todos sus secretos, especialmente en lo referente a los misterios del canto, su batuta fue una de las más sabias y matizadas. Llevaba el drama musical en sus venas y el pulso de la música era el suyo propio, así que no es de extrañar que su interpretación sea una de las más idiomáticas, atenta al devenir de la acción a la vez que a las necesidades de los cantantes. Cuando, como en esta ocasión, los intérpretes estaban a su nivel, el resultado era espectacular. La Tebaldi, acostumbrada a papeles de fuerte enjundia trágica, no suena demasiado convincente en el primer acto, en el que le falta un pellizco de delicadeza. Eso sí, en el resto de la obra está soberbia y hasta conmovedora, especialmente en los momentos finales. Bergonzi es la encarnación perfecta de la altanería del "yankee", con aquella voz expansiva y aquella interpretación franca y sin trampas. Otra vez más, nos ofrece una clase magistral de técnica vocal al servicio de la sensibilidad, resultando asombrosa, por ejemplo, su manera de proyectar hacia arriba la voz en el dueto con Sharpless del primer acto. La Suzuki de la Cossotto es, sin más, de libro, capaz de hablarle de tú con soltura a su ama.
Victoria de los Ángeles, Jussi Björling, Mario Sereni, Miriam Pirazzini. Orquesta y Coro de la Ópera de Roma.
Director: Gabriele Santini. EMI 7-63634-2. 2 CDs. ADD. 1959.
No fue mala, precisamente, la cosecha de los cincuenta en lo que a Butterflies respecta. A las magníficas versiones antes comentadas se une ésta, otro de esos productos culturales que han hecho Historia y que se han convertido en objeto de culto para tantos finos catadores de las delicias del canto. Y con razón, pues es difícil imaginar una pareja más de ensueño que la formada por Victoria y Jussi, dos voces con muchos perfiles coincidentes y que empastan de forma asombrosa. Con aquella voz franca, sincera, expansiva y soñadora, Björling hace un Pinkerton que en todo momento parece hacernos creer que está sinceramente enamorado de su tierna mariposa japonesa. La entrega romántica del tenor sueco y sus acentos profundamente líricos dignifican, sin duda, al antipático personaje y lo reviste de unos ropajes musicales impensables en otras interpretaciones. Debe ser, sin duda, que se dejó contagiar por el entusiasmo de Victoria de los Ángeles, que da aquí la que quizá sea (junto a su Manon de cuatro años atrás) su mejor lección de interpretación. La barcelonesa está igualmente conmovedora como ingenua chiquilla, como esposa desechada y como madre desesperada, y todo ello mediante unos asombrosos cambios de color en su voz que oscilan desde la voz angelical, blanca y casi infantil hasta un timbre más oscuro y desgarrado. Un sonido limpio y una batuta sabedora de lo que se trae entre manos, junto a un brillante plantel de secundarios (Pirazzini, Sereni, De Palma, Montarsolo, Giaiotti) y una inspirada orquesta hacen el resto. Imprescindible sin lugar a dudas.
Renata Scotto, José Carreras, Julian Patrick, Judith Forst. Orquesta y Coro de la Ópera de San Francisco.
Director: Kurt Adler. MYTO RECORDS 2MCD 013-248. 2 CDs. ADD. 1974.
Suponemos que todo el que gozase de la fortuna de estar presente en la Ópera de San Francisco aquel 18 de octubre de 1974 guardará en su memoria, como uno de sus más queridos tesoros, el recuerdo de un momento irrepetible. Y todo por obra y gracia de ese portento de sensibilidad y de sabiduría canora que era y es Renata Scotto. Desde el punto de vista técnico, la soprano de Savona da toda una lección en materias tan arduas como las regulaciones, los cambios de intensidad y las tonalidades diversas con que colorea su voz en función de la situación. Pero, aún más, su lectura del personaje es conmovedora como ninguna: al escucharla en los momentos finales, exclamando "Tutto è morto per me!", es imposible no sentir ese pellizco en el estómago, ese nudo en la garganta y ese nublarse de la vista por las lágrimas que sólo las grandes entre las grandes consiguen provocar. El odioso Pinkerton estará agradecido, allá donde repose su alma egoísta, por haber sido encarnado por el José Carreras de sus mejores momentos, cuando se recreaba en aquel repertorio de tenor lírico que nunca debió traicionar. Voz de exultante pasión y de metal generoso, da la medida vocal perfecta a ese desenfrenado deseo que late en la carne del marino americano ante el pequeño cuerpo de Cio-Cio-San. Secundarios de relleno pero correctos y un Kurt Addler al que de vez en cuando se le va la mano en la energía orquestal, completan una versión de perfecta referencia.
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