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"Andrea Chénier" de Umberto Giordano

LIBRETO BILINGÜE - INTRODUCCIÓN

ALGUNAS VERSIONES DISCOGRÁFICAS

Beniamino Gigli, María Caniglia, Gino Bechi.
Orquesta y Coros del Teatro Alla Scala de Milán.
Director: Oliviero de Fabritis.
Grabación EMI de 1942, 2 CDs


Han transcurrido ya sesenta años desde el mes noviembre de 1941 en que se realizó esta grabación, que sigue manteniéndose como auténtica referencia, gracias a la presencia de Biniamino Gigli. Chénier es, sin duda, el gran papel de Gigli y en el que mejor pueden apreciarse sus cualidades vocales: espontanea emisión, bellísimo timbre, variado e incisivo fraseo y capacidad para alternar el canto piano y forte. Cuando realiza esta grabación, Gigli ya había cantado Chénier en más de sesenta representaciones y conocía perfectamente el personaje, ofreciendo una matizada interpretación del mismo. Dentro de la calidad extrema de sus intervenciones, cabría destacar su inigualable interpretación del aria "Sì fui soldato...", en cuya sección central "Passa la vita mia...", utilizando con maestría la media voz, logra transmitir una indescriptible emoción. María Caniglia, es una Maddalena de gran altura vocal y dramática, con una interpretación de "La mamma morta..." llena de intensidad. Gino Bechi, resulta un discreto Gérard, con una voz monocorde y nasal, aunque exhibiendo un poderoso registro agudo. Resaltar el magnífico equipo de secundarios, donde aparecen varios cantantes que desarrollarían una gran carrera futura: Giulietta Simionato en la Condesa di Coigny; Giuseppe Taddei como Fleville y Fouquier-Tinville y el bajo Italo Tajo en el papel de Roucher. María Huder como Bersi y Victoria Palombini en La vecchia Madelón cantan magníficamente sus respectivas arias de los actos segundo y tercero. Buena prestación de los conjuntos del Teatro Alla Scala, dirigidos por Oliviero de Fabritis.

Mario del Monaco, María Callas, Aldo Protti.
Orquesta y Coros del Teatro Alla Scala de Milan.
Director: Antonino Votto.
Grabación (GOLDEN Melodram) en directo realizada en el Teatro Alla Scala de Milán el 8 de Enero de 1955, 2 CDs


Esta toma "scaligera" tiene como gran protagonista a María Callas, siendo la única vez que la diva greco-americana cantara en escena Maddalena di Coigny. Callas aprendió el papel en una semana, logrando en tan poco tiempo penetrar en los más íntimos recovecos del personaje. En su interpretación cada frase, cada palabra, están llenas de intencionalidad. Desde su misma entrada en escena, mostrando aburrimiento y hastío ("Il giorno interno già s'insera lentamente!") o cuando coquetea con Chénier ("Son donna e son curiosa..."). En el segundo acto, cuando reaparece en escena, angustiada y llena de temor ("Ecco l'altare... Ancor nessuno... Ho paura..."), Callas nos muestra su inigualable teatralidad, junto a una brillante vocalidad: en su aria del segundo acto "Eravate possente,...", y sobre todo en una matizada e imponente "La mamma morta...". Del Monaco está fogoso y extrovertido en las partes de mayor empuje, aunque, un tanto rudo y poco refinado en los pasajes más líricos. Llenos de desbordante pasión resultan los dúos de Callas con Del Monaco. Aldo Protti es un Gérard de buena vocalidad, aunque algo plano como intérprete. Canta muy bien su gran aria "Nemico de la patria". Antonino Votto dirige con gran solvencia a los conjuntos scaligeros, utilizando los tiempos que más favorecen a los cantantes.

Franco Corelli, Renata Tebaldi, Ettore Bastianini.
Coros de la Staatsoper de Viena y Orquesta Filarmónica de Viena.
Director: Lovro Von Matacic.
Grabación (GOLDEN Melodram) en directo realizada en la Staatsoper de Viena el 26 de Junio de 1960, 2 CDs


Franco Corelli es el gran Chénier de la segunda mitad del siglo XX. En 1964 realizó una grabación de estudio para EMI con Antonieta Stella y Mario Sereni. Pero hemos elegido esta toma en directo vienesa por la calidad extrema del reparto. El Chénier de Corelli es heroico y apasionado, con un increíble fiato y un poderoso registro agudo. En el "Improvviso", o en el aria del acto tercero "Sì, fui soldato", exhibe un canto lleno de fuerza y expresividad, que se torna, por momentos, de gran lirismo gracias a su timbre cálido y sensual. Las arias y los respectivos dúos de los actos segundo y cuarto resultan de una arrebatadora belleza en las voces de Corelli y Tebaldi. Maddalena di Coigny fue uno de los roles emblemáticos de Renata Tebaldi, manteniéndolo en repertorio durante casi toda su carrera. En esta función vienesa se muestra superior en intenciones dramáticas a su grabación en estudio de 1956, con Del Monaco y Bastianini. Ello se hace patente en su magnífica interpretación de "La mamma morta". Ettore Bastianini, con sus imponentes medios vocales, hace una gran creación de Carlo Gérard, aunque, quizás, le falte algo de refinamiento, pero, en conjunto, su prestación vocal es sobresaliente. Estas representaciones vienesas iban a ser dirigidas por Von Karajan, que renunció a última hora, siendo sustituido por el maestro croata Lovro Von Matacic, experto director de música sinfónica, quien resalta los momentos de esta ópera, donde la música se hace protagonista.

Plácido Domingo, Renata Scotto, Cherrill Milnes.
Coros John Alldis y National Philharmonic Orchestra.
Director: James Levine.
Grabación RCA de 1976, 2 CDs


El Chénier de Plácido Domingo es elegante y aristocrático, aportando al personaje su bella voz de color baritonal, con un timbre acariciador y seductor, ideal en los momentos de más lírica expansión, como son las arias de los actos II y IV. En los pasajes de mayor empuje la voz se ensancha, dotando a su interpretación de un inusitado dramatismo. Renata Scotto (gran artista), siguiendo la estela de Callas, ofrece una lectura de Maddalena di Coigny llena de matices. Scotto realiza una gran interpretación dramática de "La mamma morta", aunque vocalmente está corta de aliento y con un agudo tremolante. Cherrill Milnes, compone un Gérard de gran poderío vocal, faltándole, en muchos momentos, el empuje dramático que necesita su personaje. Destacar entre el resto del reparto la Bersi de María Ewing, magnífica en su aria "Temer? Perchè?..." . James Levine, con una buena orquesta y unos magníficos conjuntos corales, dirige con tiempos lentos, exprimiendo al máximo todas las posibilidades de la partitura e, incluso, ofreciendo ciertas variantes en la interpretación del concertante del segundo acto. La grabación tenía ya originalmente un magnífico sonido estéreo, que ha sido mejorado en el proceso de remasterización.

José Carreras, Eva Marton, Giorgio Zancanaro.
Coros Estatales de la Radio y Televisión de Hungría, Orquesta Estatal de Hungría. Director: Giuseppe Patané.
Grabación SONY de 1986, 2 CDs


José Carreras hizo una gran creación de "Andrea Chénier" desde que debutase en este papel en 1979, en el Teatro del Liceo, manteniéndolo en su repertorio hasta unas últimas representaciones en Verona en 1987, poco antes de su grave enfermedad. En esta versión discográfica, realizada en Budapest en 1986, la voz de Carreras ya no se encontraba en su mejor momento. Su lírico instrumento se había resentido al afrontar un repertorio demasiado dramático. Ello es perceptible en esta grabación, donde la voz se muestra inestable, apareciendo un fuerte vibrato en el momento en que el tenor tiene que cantar a plena voz. Carreras consigue sus mejores momentos cuando reduce el volumen y controla la emisión, como en el caso de las arias de los actos II y IV, donde su bella voz aún luce con fuerza. Eva Marton, en posesión de unos medios vocales importantes, realiza una interpretación gélida y distante de Maddalena di Coigny. Giorgio Zancanaro es la gran figura de este registro, pues su Carlo Gérad es modélico, acudiendo a todas las demandas vocales e interpretativas del personaje. Su "racconto" inicial está lleno de fuerza y expresividad. En el acto tercero luce su impecable línea de canto y su poderoso registro agudo en la gran aria "Nemico de la Patria" y también en el arioso "Perchè ti volli qui? Perchè ti voglio!". La grabación tiene mucha presencia teatral y un gran sonido. Giuseppe Patané dirige muy bien, consiguiendo un excelente rendimiento de los conjuntos corales e instrumentales del Estado Húngaro.