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"Cuadros de una exposición": Impresiones de libre variedad cromática
Por Carlos Tarín


Bydlo ("ganado")
Algo de este balanceo se lentifica en la pintura de una carreta polaca de bueyes con sus ruedas enormes. Lo entonan la cuerda y la madera grave en un ritmo obsesivamente regular, sobre el que la tuba entona un "pesante" tema (A) de claras referencias folklóricas rusas. Una reflexión descendente sobre este tema inicial (B) cobra vida con un carácter marcadamente acórdico, en el que destacamos la relación de tritono de esta tonalidad con la principal. Poco a poco la tensión va creciendo, hasta terminar en la vuelta al tema principal (A), bien señalizada por una caja tremolante, unos violines de fuerza exultante, timbales y finalmente por la tuba. En la breve coda, las texturas se van aligerando -aún resuena a lo lejos el tema en una trompa con sordina-, hasta quedar arpa y contrabajo solos marcando, por última vez, el ritmo.

A B A' Codetta
sol# RE sol# sol#


Paseo
Aún más, este paseo adopta la manera de un delicado coral, con una expresiva madera aguda, recogimiento acentuado por la presentación del mismo en una tonalidad menor (re) implícita, aunque progresivamente va pasando a los instrumentos más graves, que enlazan directamente con la cuerda baja, creando un cierto contraste acentuado por un evidente ascenso de la dinámica y un carácter más misterioso. De pronto, Mussorgsky nos sorprende anticipando el motivo principal del cuadro siguiente.

Ballet de los polluelos en sus cascarones
Se trata de un dibujo de Hartmann para el decorado del ballet "Trilbi". Una madera muy ligera, que picotea animada los cascarones mediante gráciles mordentes, expresivos contratiempos o la certera elección tímbrica de instrumentos como el fagot, para traducir el ambiente "familiar" en que se encuentran los polluelos. No sabemos si la clásica tonalidad de Fa mayor influye en este entorno campestre, aunque desde luego el carácter de scherzo ("scherzino") es absolutamente atinado. En el Trío, también en Fa mayor con una armonía de pedal (sobre la que se intensifican trinos y mordentes para testificar la agitación percusiva de los recién nacidos), Ravel elude la repetición exacta de Mussorgsky, haciendo colaborar en ésta a la trompa, la celesta, el arpa y el aro del tambor, para acentuar la jovialidad de la escena. Lo mismo ocurre en los ocho compases siguientes. Para concluir, se vuelve al "scherzino".

||:Scherzino:|| Trio Scherzo
A
FA
B
FA
A
FA


Goldenberg y Schmuyle
Sobre dos dibujos creados por Hartmann de Sandomierz. Parece que los nombres son obra de Stassov, ya que Mussorgsky sólo habla de un judío rico y uno pobre. El primero aparece retratado basándose en una auténtica melodía del acerbo tradicional judío, con toda la madera y cuerda al unísono, entonando una desafiante melopea -desde su enérgica quinta ascendente inicial-, engalanada con puntillos, acentos, tresillos y soberbias líneas ascendentes y descendentes, además de vigorosos melismas sobre Si bemol menor. Frente a ella, una trompeta con sordina entona un canto suplicante con notas repetidas que se van arrodillando, mientras los rápidos mordentes acentúan los sollozos del postulante que, por no tener, ni siquiera posee una textura que le acompañe, si no es una madera desnuda y circunspecta. Finalmente, ambos temas se cruzarán ligeramente variados (rebm/M, intercambio modal), en un diálogo imposible en el que Goldenberg reafirma su fuerza con toda la cuerda grave y la madera. "Con dolore" indica Mussorgsky que debe tocarse el "ritardando" con que acaba la escena, porque el motivo lentificado del judío rico termina imponiéndose.

A B A/B Codetta
sibm Rebm/M Rebm/M sibm


Mercado de Limoges
Una de las más ostensibles diferencias de la versión de Ravel es la supresión del "Paseo" que media entre este cuadro y el anterior, casi un calco del primero, aunque con una rítmica algo más variada, y cuyo final -en Si bemol- actuaba como dominante de la tonalidad de este cuadro. Ravel entiende rápidamente el carácter introductorio del primer compás, y lo asigna a las trompas, que nos situarán directamente en el concurrido mercado, para el que Mussorgsky aclara en su manuscrito como el de "los mejores chismes de Limoges". Será chismorreado por la cuerda, con excelente trabajo de ambientación de la madera y la percusión. El breve pasaje tiene a su vez tres secciones (a-b-a), la segunda de las cuales es reconocible por un corto dibujo ascendente de cuatro notas secuenciado, mientras que la vuelta al tema principal cierra el pasaje y enlaza con el siguiente casi imperceptiblemente; los bemoles de la armadura desaparecen porque la algarabía de la plaza no admite disciplinas, lo que supone para la versión de piano una de las más altas cotas de dificultad de la obra. Un toque fanfárrico de la trompeta y una escala cromática descendente anuncia la vuelta al más estable tema inicial. La coda acelerada nos llevará directamente al siguiente cuadro.

A (a-b-a) B A (a-b-a) Codetta
Mib Modulante Mib Mib


Catacumbas
Tan sólo una treintena de compases conforma un cuadro sepulcral, construido sobre largos acordes tenidos dotados de un marcado carácter cadencial, rasgo acentuado por la enfatización de las tríadas de naturaleza dominante frente a las que implican reposo, de dinámica manifiestamente más suave. A pesar de que la tonalidad que preside este lienzo es la de Si menor, funciona como un continuum tonal, que finalmente desemboca en el acorde de tónica. Ravel asigna a esta enorme carga espectral toda la potencia del metal y la madera con la cuerda grave, sobre la idea del cuadro inicial en la que aparecía el pintor autorretratándose en el interior de las catacumbas de París alumbrado por una linterna, a la búsqueda de los osarios que Víctor Hugo retrata en "Los Miserables". Una trompeta "a solo" irrumpe en escena, dibujando la única melodía como tal del pasaje, llenando de incertidumbre y misterio la escena. Luego, el metal ataca por última vez, antes que un espasmo final y un nuevo silencio rematen el cuadro.

A B
si si


Cum mortuis in lingua mortua
No está basado en un cuadro real de Hartmann, sino en la reacción que a Mussorgsky le produjeron las catacumbas. Escribió en el manuscrito: "El espíritu creativo del Hartmann muerto me lleva a los cráneos y me llama hacia ellos, que empiezan a brillar con una luz suave". Trémolos agudos de los violines primeros preludian la exposición del tema del "Paseo" (a), entonado por oboes y corno en cautos y sigilosos acordes. Ante este lenguaje de muerte, se amparan en la seguridad regular de figuras de negra y una métrica única. La madera y cuerda graves lo repiten al unísono (a'), a la vez que los violines segundos y las violas descienden cromáticamente para terminar de crear la atmósfera necesaria. De nuevo se oyen los trémolos agudos, antes de continuar exponiendo la segunda parte del tema, muy desvirtuado por los cambios armónicos, siendo variado como un procedimiento idéntico al de la primera parte (b b'). Pronto un nuevo clima se abrirá ante el canto tranquillo y expresivo construido por la madera en torno a la tonalidad triunfante de Si mayor. Seguramente es la "luz suave que nace desde dentro de los cráneos". Tan beatífica visión es subrayada por el arpa, tanto como una construcción métrica absolutamente regular y una tríada final en posición fundamental.

A (a a', b b') B
si SI


Pág.ant Pág.sig