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 GRANDES OBRAS
 
"Sinfonía nº40, en sol menor, Kv. 550" de Mozart: ¿Gracia clásica o aurora romántica?
Por Isabel Mª Ayala Herrera


Sinfonía nº 40, la más célebre
La extraordinaria Sinfonía Nº 40, bautizada ocasionalmente como "La Grande" para diferenciarla de su antecedente (la Nº 25, K.183), es la más célebre y "una de las más bellas del maestro" como advirtiera Traeg ya en 1793. Su intensidad dramática y expresividad, su cromatismo, trabajo temático y abundancia de ideas, hicieron que en la época no fuese entendida como una obra convencional aunque no rebasara los moldes establecidos. Por esta razón atrajo a los corazones de los amantes de la música a principios del XIX, quienes frecuentemente la llamaban "romántica". Precisamente por la admiración e interés que suscita en el público y la crítica se ha llegado a convertir en una de las obras claves del repertorio estándar de directores y orquestas, contando con infinitas grabaciones en el mercado. Este ejemplo intachable del equilibrio clásico es, para Kaslaw, básico para comprender el eslabón musical entre los siglos XVIII y XIX.

En el plano musical, la orquesta e instrumentación utilizadas son clásicas: cuerda (aproximadamente tres cuartas partes de la orquesta), dos oboes, dos fagotes y dos trompas (tratadas individualmente) en una primera versión; posteriormente, el autor incorporó dos clarinetes y reescribió las partes de los oboes. Como vemos, no emplea trompetas ni percusión, seguramente porque resultaban demasiado estridentes para una obra tan íntima, triste y patética. También es tradicional la división en cuatro movimientos y la adopción de los patrones formales estipulados en cada uno de ellos. Sin embargo, lo que choca es la elección de una tonalidad menor (Sol menor), algo poco frecuente en los sinfonistas del período. Aunque en Mozart el tratamiento de las tonalidades suele ser más neutral que en otros compositores, aquí elige Sol menor cuidadosamente. Se ha llegado a afirmar que sus sinfonías escritas en menor son las más personales aunque Mozart es excelente en ambos modos.

El primer movimiento "Molto Allegro" (compás de 2/2), presenta forma de sonata si bien prescinde de la normal introducción lenta. Sobre la base rítmica de las violas en 'divisi', se inicia en un delicado piano la exposición del primer tema cantabile en los violines. Desde el principio se produce una indefinible inestabilidad entre el ritmo regular del acompañamiento y los acentos de la melodía, que comienza en una anacrusa disonante y expresiva, a modo de sístole y diástole. La segunda aparición está reforzada con los instrumentos de viento y, en una animación continua, el conjunto conduce incesantemente al relativo mayor (Si bemol Mayor). La tensión sólo cesa con la entrada del segundo tema, más estable, en las cuerdas a las que responden los oboes y clarinetes. Tras bruscos acordes, comienza el violento desarrollo, donde se concentra todo el atrevimiento del trabajo temático, sobre todo con la cabeza del tema inicial. A través de modulaciones intrépidas, intercambios agitados de los diversos motivos entre los instrumentos, el creciente cromatismo y la explotación de los procedimientos contrapuntísticos (como movimientos contrarios) se crea una situación que a los contemporáneos de Mozart debió haber parecido insólita. Los instrumentos de viento conducen a la reexposición, pero todavía nos esperan novedades: la segunda parte del primer tema es inédita y se convierte en escenario de una nueva confrontación. Tras el segundo tema en la tonalidad principal más desarrollado, se concluye el movimiento con una coda sobre el obsesivo motivo inicial que nos deja sin respiro.

El "Andante", en Mi bemol Mayor, nos guía hacia la luz. El tema inicial en compás de 6/8 se presenta con imitaciones de reminiscencia barroca. Este es murmurado por las violas y después enriquecido con un canto de violines. Tras el pasaje melancólico confiado a las maderas al final del puente, se alza de repente en forte el nuevo tema protagonista, en la tonalidad de la dominante (Si bemol Mayor), seguido de motivos rápidos con fusas. La exposición finaliza con el recuerdo del primer tema, ahora tejido con las fusas, hasta cadenciar con las llamadas evocadoras de los vientos. La serenidad se trunca en el desarrollo hasta que se retorna a la reexposición. Este movimiento ha servido de inspiración a compositores como Haydn quien lo cita en el nº38 de "Las Estaciones", metáfora del invierno con la vejez, donde homenajea la música de su amigo y preconiza el final de su propia carrera.

También el "Minueto" (3/4) fue utilizado como modelo por compositores como Schubert ("Quinta Sinfonía"). El contraste está claramente presente entre el pomposo minueto que abre el movimiento y el trío más alegre. La melodía inicial, basada en el motivo ascendente sobre el arpegio desplegado de Sol menor, coge impulso rítmico gracias a las marcadas síncopas, haciendo aquí también gala al máximo de la utilización del contrapunto. La ferocidad no se pierde cuando el tema es repetido en los vientos. El trío, compuesto en la tonalidad homónima (Sol Mayor) se expone otra melodía de encanto pastoral, respondiendo las sonoridades calurosas de las trompas. Pero la calma se vuelve otra vez intranquila con el retorno del principio. El "Finale", ("Allegro assai", 2/2) ha sido últimamente muy valorado por el equilibrar el primer movimiento aunque, desde el punto de vista rítmico, es de los más ortodoxos que Mozart escribió. La línea ascendente del arpegio inicial en "piano" se interrumpe fuertemente con una respuesta de rasgo descendente. Este tema es repetido dos veces más, enlazando con el puente. El segundo tema es expuesto por cuarteto de cuerdas con la incorporación de los vientos. Sin embargo, el desarrollo supone "una sucesión caleidoscópica de tonalidades" en palabras de Rosen. Sin duda es el pasaje más bello del movimiento, cuyo núcleo es el arpegio inicial, llegando al paroxismo en el fugatto donde una séptima disminuida cae en la recapitulación en Sol menor, "tornándose toda huella de esperanza".

Oulibicheff vio en esta obra "la agitación de la pasión, los deseos y añoranzas de un amor frustrado", donde el genio de Mozart va más allá de lo imaginable. Nos resulta difícil concebir, pues, cómo Schumann, arropado por gran parte de la crítica decimonónica, llegó a definir esta sinfonía patética como "gracia y ligereza griega", tachando a Mozart de formalista al lado del poderoso Beethoven. Sin embargo, desde finales del XIX y a lo largo del XX asistimos a una apología del salzburgués como crítico social, justificando su apego a los moldes clásicos por su obligación de producir un arte cortesano. Sea como fuere, esta ambigüedad entre lo apolíneo y lo dionisíaco, entre forma y contenido, queda finalmente diluida por la inexplicable magia que produce en el oyente.

Discografía recomendada y glosario:
- N. Marriner (Sinfonías 1-20) / J. Krips (21-41). Academy of Saint Martin in the fields. Orquesta del Concergebouw (1973-1980). PHILIPS 12.
- S. Celebidache. Filarmónica de Munich (1994). EMI.
- F. Reiner. Sinfónica de Chicago (1995). RCA.

  • Contrapunto: Aquella textura musical en la que la que se entretejen dos o más melodías con independencia rítmica y melódica. Es equivalente a la textura polifónica (aunque este término se suele emplear para música vocal más que para la instrumental).
  • Cromatismo: Utilización de pasos de semitonos empleados casi siempre con fines expresivos que pueden llegar a la disolución de centro tonal.
  • Kv. o K. (seguida de un número): Abreviatura de Köechel, autor del catálogo más utilizado del compositor en 1864. El número que le sigue es el número que ocupa la obra concreta en dicho listado.
  • Sinfonía: "Sonata orquestal". Surge en el siglo XVII como obertura de la ópera italiana, pero pronto se independiza llegando a convertirse en el género por excelencia de la música pura desde finales del XVIII, ampliándose y perfeccionándose de forma constante en las sucesivas etapas musicales. Lo normal en el Clasicismo es encontrar cuatro movimientos de tempo y carácter contrastante: el primero "Allegro", con forma de sonata (Exposición-Desarrollo-Reexposición); el segundo "Andante", normalmente en lied ternario (ABA); el tercero, "Minueto" o "Scherzo", y el último, "Finale", en tempo rápido, con forma de sonata o rondó (estribillo intercalado entre temas contrastantes).
  • Síncopa: Desplazamiento de los acentos lógicos del compás mediante prolongaciones de notas que se atacan en partes débiles entre otros efectos.

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