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El Teatro Real
Fotografías: ©Javier del Real
Juan Cambreleng es el Gerente del Teatro Real, el director artístico y musical es el maestro García Navarro y el director técnico es Alberto B. Alonso.
El propietario del Teatro es el Ministerio de Educación y Cultura, y está gestionado por la Fundación del Teatro Lírico
Los arquitectos del proyecto ejecutado por Huarte fueron José Manuel González-Valcárcel (1ºfase) y Francisco Rodríguez de Partearroyo (2ª fase)
La superficie del teatro ronda en torno a los 65.000 m2, y el aforo varía entre las 1748 y las 1854 localidades, dependiendo de la amplitud del foso de la orquesta.
Las dimensiones de la caja escénica son: Boca: 18 x 14 m. Escenario: 1.430 m2. Parrilla: 37 m (h.). Foso: 24 m. Posee dieciocho plataformas con movimiento vertical (cuatro de ellas inclinables), cuatro con movimiento horizontal y dos plataformas: una para trailers y la otra montadecorados.
Entre las dependencias tenemos las privadas (Salas de ensayo: 1.472 m2. Estudios: 382 m2. Once camerinos individuales. Camerinos colectivos para 324 personas. Talleres y almacenes: 3.485 m2) y las.públicas: Sala de conferencias. Zona de exposiciones. Restaurante del Teatro Real. Café de Palacio
Correo electrónico: info@teatro-real.com
Web: http://www.teatro-real.com
Un teatro lírico joven y consolidado
El Teatro Real se ha consolidado, sin duda, como uno de los coliseos más atractivos de Europa, y en buena parte del planeta lírico ya se habla de sus logros y ventajas. Prueba de ello es, no sólo el interés creciente de las primeras figuras por actuar en su sala decimonónica y a la vez pionera de modernidad, sino también la destacada presencia de los espectáculos aquí presentados en las más importantes publicaciones del mundo.
El telón se levantó en la pasada temporada con la ópera barroca Celos aun del aire matan (nueva producción del Teatro Real), de Juan Hidalgo (música) y Calderón de la Barca (libreto), dentro de la política de recuperación del patrimonio musical de nuestro país que con la SGAE se ha puesto en marcha. Le siguió una Manon (Teatro alla Scala de Milán y Théatre du Capitole de Toulouse) protagonizada por María Bayo. Il Trovatore (Teatro Real y el Covent Garden de Londres), que junto a Don Carlo y el Requiem sirvió para culminar el Año Verdi, fue dirigido por García Navarro y tuvo a José Cura como Manrico. La Flauta Mágica (Ópera Estatal de Viena en colaboración con el Real), contó con la batuta experta de Frans Brüggen y con un ingenioso montaje de Marco Arturo Marelli. Muy esperado fue el estreno mundial de La Señorita Cristina de Luis de Pablo. En esta, su cuarta ópera, encargada por la Fundación del Teatro Lírico, contó con un reparto mayoritariamente joven y español y estuvo arropado por Francisco Nieva (escena), José Hernández (escenografía) y José Ramón Encinar (dirección musical). Parsifal (coproducción con el Covent Garden) fue dirigida por García Navarro y Plácido Domingo, Matti Salminen y Agnes Baltsa interpretaron los principales papeles. La primavera empezó con Don Carlo (Teatro Real, Carlo Felice de Génova y Comunale de Florencia), un espectacular montaje de Hugo de Ana que, una vez más, llenó la sala del Real de la hechizante música de Verdi en su centenario. Guerra y Paz (Teatro Mariinsky y Metropolitan de Nueva York), se vio en una esplendorosa interpretación de la Ópera del Teatro Mariinsky de San Petersburgo. La temporada llegó a su fin con La Cenerentola (Ópera Nacional de París), primer Rossini del nuevo Teatro Real con el bajo barítono Carlos Chausson en el reparto.
Cuatro representaciones de La Cenerentola se incluyeron en la segunda edición del Festival de Verano que ofreció también un programa triple de la Compañía Nacional de Danza de Nacho Duato (Petite Mort, Enemy in the figure y el estreno de Txalaparta) y, un año más, dos óperas de la Deutsche Staatsoper de Berlín, encabezada por Daniel Barenboim: Los Maestros cantores de Nuremberg y Fidelio. La Staatskapelle de Berlín y Barenboim ofrecieron también un concierto en el que sonó la Primera Sinfonía de Mahler y la Inacabada de Schubert.
En cuanto a los conciertos sinfónicos, el 27 de enero, fecha del centenario de la muerte de Verdi, el Coro y la Orquesta Sinfónica de Madrid y los solistas Sylvie Valayre, Alicia Nafé, Johan Botha y Erwin Schrott, dirigidos por García Navarro, interpretaron un emotivo Réquiem repetido dos días después. El Coro y la Orquesta del Teatro Mariinsky, bajo la batuta de Valeri Gergiev, presentaron en dos conciertos la Segunda Sinfonía de Mahler y obras de Stravinski, Prokofiev, Mussorgsky y Ravel. Por último, Pedro Halffter Caro al frente del Coro y la Orquesta Sinfónica de Madrid y de los solistas Katerina Karneus, Paul Charles Clarke y William Shimell, dirigió El Sueño de Gerontius, de Edward Elgar, en el Real y en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona. Además, Giuseppe Sabbatini, Mariella Devia, Felicity Lott y Carlos Álvarez protagonizaron los cuatro conciertos líricos de la temporada.
La danza vino de la mano de la CND que, además de los títulos mencionados, puso en escena Without words, Raptus y Lamento, y la reposición de Romeo y Julieta.
Temporada 2001-2002
El Teatro Real encara la quinta temporada con el objetivo primordial de combinar la calidad de las producciones con un aumento paulatino de funciones fuera de abono que permitan el acceso de un mayor número de público al Teatro, y para ello ha incrementado en un 37 por ciento el número de entradas de venta libre. En lo artístico, ha multiplicado su colaboración con el Liceu con el fin de crear una colaboración estable, y de las cinco producciones propias con las que el Teatro Real cuenta para este curso tres son en coproducción con el coliseo de Barcelona. El Real continúa además dando especial importancia a la colaboración con importantes teatros internacionales, prosigue la colaboración con la Deutsche Staatsoper de Berlín (cuyo programa está por determinar), se ocupa un año más de la divulgación del repertorio español, incrementa la participación de cantantes y directores de nuestro país y recupera el abono de ballet.
Ópera
La temporada de ópera echará a andar con Rigoletto de Verdi (Teatro Real, Liceu, Maggio Musicale Fiorentino y Teatro Massimo de Palermo) protagonizado por Carlos Álvarez, Giuseppe Sabbatini e Isabel Rey. También se pondrá en escena Lucia di Lammermoor de Donizetti (Maggio Musicale y Grand Théâtre de Ginebra), protagonizada por Edita Gruberova, María José Moreno (que alternarán en el papel principal) y José Bros. A esta Lucia seguirá una producción de Così fan Tutte de Mozart (Teatro Real y Liceu), dirigido por Jesús López Cobos y con Josep Maria Flotats en la dirección de escena. María Bayo volverá a este escenario con Pelléas et Melisande de Debussy, en una producción del Grand Théâtre de Ginebra. Verdi se hará por enésima vez imprescindible con el Falstaff que dirigirá García Navarro en un legendario montaje de Giorgio Strehler para el Teatro alla Scala de Milán. En esta nueva etapa también se recuperará patrimonio musical con Babel 46, que servirá además para homenajear a su autor, Xavier Montsalvatge, en su 90 cumpleaños. Esta obra se complementará con L'Enfant et les sortilèges de Ravel. Ambas son coproducciones con el Gran Teatre del Liceu y estarán dirigidas por Ros Marbà. Madama Butterfly de Puccini se presentará en el Teatro Real con una nueva producción propia que se estrenará en abril bajo la dirección musical de García Navarro y escénica de Mario Gas. El reparto estará encabezado por Daniela Dessi. Con otra nueva producción del Teatro, en esta ocasión en coproducción con la Dresden Semperoper, dará comienzo la representación completa (a título por año) de El Anillo del Nibelungo de Wagner. El primer título programado de la Tetralogía es El Oro del Rin.
Conciertos
Los conciertos líricos de la quinta temporada cuentan con cuatro nombres de indiscutible altura: las sopranos Julia Varady y Natalie Dessay, la mezzo Frederica von Stade y el tenor Ben Heppner. Completará el programa un concierto sinfónico-coral, La damnation de Faust de Berlioz, en el que el maestro García Navarro dirigirá al Coro y la Orquesta Sinfónica de Madrid.
Ballet
El Teatro Real recupera esta temporada el abono de danza. El Ballet de Montecarlo abrirá cartel en septiembre con dos programas: Cedrillon de Prokofiev y Violín Concerto de Stravinski, Dov'é la luna de Scriabin y Vers un pays sage de John Adams. El Ballet de la Comunidad de Madrid dirigido por Víctor Ullate rendirá homenaje al coreógrafo francés Maurice Béjart con un programa denominado Soirée Béjart .El Royal Danish Ballet presenta un doble programa integrado por La Sylphide y Serenade y el Ballet Nacional de España, por último, regresa al Teatro Real con Fuenteovejuna, uno de los montajes más aplaudidos y premiados de Antonio Gades, en una adaptación del clásico de Lope de Vega.
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