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El Gran Teatre del Liceu de Barcelona

El director general es Josep Caminal, el director artístico es Joan Marabosch, la gerencia la preside Jordi Alié y la dirección musical la ostenta Bertrand de Billy.
La titularidad del Liceu le corresponde al Consorcio del Gran Teatre del Liceu integrado por la Generalitat de Catalunya, el Ministerio de Educación y Cultura, el Ayuntamiento de Barcelona y la Diputación de Barcelona.
La gestión está en manos de la Fundación del Gran Teatre del Liceu, compuesta por el Consorcio del Gran Teatre del Liceu, la Societat del Gran Teatre del Liceu y el Consejo de Mecenazgo.

Web: www.liceubarcelona.com
E-mail: informacio@liceubarcelona.com (información), tiquet@liceubarcelona.com (taquillas)

Un poco de historia reciente
Un fortuito incendio el 31 de enero de 1994 devoró el edificio del Gran Teatre del Liceu. Como ya ocurriera en el anterior incendio de 1861, del Liceo quedó sólo en pie el vestíbulo y el arco de herradura. La rápida y contundente respuesta de las administraciones y del conjunto de la población (para asegurar la financiación del nuevo teatro, las instituciones públicas promovieronla participación de la sociedad civil a través de la Fundación del Gran Teatre del Liceu) atendió la necesidad de conseguir la titularidad pública del teatro y reconstruirlo en el mismo lugar y en el tiempo más rápido posible.
Hasta la reinauguración, el ciclo de transición de las temporadas del Liceo de Barcelona ofrecían conciertos y óperas en versión concierto en el Palau de la Música y óperas escenificadas y ballet en el Teatre Victòria.
Con la temporada 1998-1999 el Liceu se acerca definitivamente a la normalidad. Superados los períodos de regulación forzosa de los colectivos estables del Teatro, la temporada recupera su calendario de actividad habitual (de octubre a junio). La actividad artística no pudo desarrollarse aún en el nuevo edificio del Gran Teatre del Liceu y por esta razón fue necesario adaptar una temporada programada para el escenario del Liceu a otras salas de la ciudad: a convertir algunos espectáculos en conciertos, a realizar en versión concierto óperas que habían sido programadas para ser representadas, a sacrificar la presencia del ballet, que estaba inicialmente previsto en una producción que lo hacía inviable en cualquier escenario que no fuera equivalente al del Gran Teatre del Liceu y a reestructurar otros proyectos con el fin de adecuarlos a un periodo de reconstrucción que comporta los lógicos ajustes de presupuesto. Se incorporó en tal temporada el Teatre Nacional de Catalunya como sede para diversos espectáculos.
La fecha definitiva del retorno de la actividad operística en el nuevo edificio del Gran Teatre del Liceu (emblemático y aplaudido proyecto arquitectónico de Ignasi de Solà-Morales, Lluís Dilme y Xavier Fabré) sería la inauguración de la Temporada 1999-2000, recuperando un edificio con unos cuerpos estables, unos dedicados técnicos, un personal administrativo fijo y, sobre todo, un público consciente de los objetivos que han impulsado la reconstrucción del Gran Teatre del Liceu, que son dar continuidad a una valiosa tradición, incrementar el prestigio internacional del Teatro, difundir el arte de la ópera y de la danza a sectores cada vez más amplios de nuestra sociedad.
Tan solo se estrenó en tales fechas un edificio espléndido (un teatro reconstruido con una gran calidad artística y tecnológica), pues el Liceu ha pervivido manteniendo su actividad durante todos estos años, demostrando así que el incendio no afectó a ninguno de los elementos esenciales de la institución, ni a la actividad artística continuadora de una tradición ininterrumpida de más de ciento cincuenta años, ni, sobre todo, a la sintonía con una sociedad que ha demostrado sentir el coliseo barcelonés como algo propio.

Temporada 2001-2002 en el Liceu
El Liceu hace suyos -por tercer año consecutivo- los objetivos que dieron sentido a la reconstrucción del Teatro: potenciar y difundir el arte de la ópera y de la danza a sectores cada vez más amplios de nuestra sociedad, de manera que el Liceu sea siempre un poderoso estímulo para la creatividad artística y el nivel cultural del país. La programación de la temporada 2001-2002 se ha preparado siguiendo estos criterios.
La ópera, como cualquier arte, es creación. Este es el motivo por el que intentamos que las óperas programadas no sean una mera reiteración, sino que generen una corriente de información tan poderosa e impresionante como imaginaron los autores en el momento del estreno de la obra, no como una simple evocación del pasado, sino como una auténtica creación artística. Por este motivo, para el Liceu tan importante es ofrecer espectáculos de calidad como conseguir que el público disponga de las claves adecuadas para comprender lo que se programa. De aquí el interés por la consolidación de las sesiones informativas sobre la ópera en cartel, que se celebran tres cuartos de hora antes de cada una de las representaciones; por la iniciativa del Full Informatiu que se edita antes del estreno de todas las óperas, y por las sesiones "A propósito de ... " vinculadas a cada una de las óperas de la temporada, celebradas en el Foyer del Liceu, así como por las conferencias y publicaciones con que Amics del Liceu colabora para hacer realidad la voluntad del Teatro.

A la vanguardia de la dirección de escena
Siguiendo esta orientación, el Liceu acogerá esta temporada 2001-2002 montajes de personalidades tan relevantes en el campo de la dirección de escena europea como Phyllida Lloyd (Gloriana), Annabel Arden del Théâtre de la Complicité (La pequeña zorra astuta), Richard Eyre (La Traviata), Pierre Jourdan (Henry VIII), Christoph Marthaler (Katia Kabanova), Stein Winge (Lady Macbeth de Msenk) o Alfred Kirchner (Tristan und Isolde), todos ellos en su primera actuación en el Liceu. Además de artistas locales de la talla de Ariel García Valdés (La Favorite), Xavier Albertí (Tórtola Valencia en el Foyer) o Joan Font de Comediants, que volverá a presentar su versión de Die Zauberflöte. Y de la vuelta al Liceu de nombres muy vinculados al Teatro como Gilbert Deflo (Orfeo) o Giancarlo del Monaco (La Bohème).

Grandes batutas en el foso liceístico
Entre los directores de orquesta de esta temporada destacan muy especialmente las presentaciones de nombres tan distinguidos como los de Sylvain Cambreling (Katia Kabanova), una de las batutas más prestigiosas del momento, Richard Farnes (Gloriana), Steven Sloane (La pequeña zorra astuta), Emil de Cou o la joven revelación de Julia Jones (La Traviata); la reaparición de Alexander Anissimov (Lady Macbeth de Msenk), uno de los grandes especialistas actuales en el repertorio operístico ruso; Richard Bonynge (La Favorite), el conocedor indiscutible del belcantismo romántico donizetttiano; Jordi Savall, que volverá a recrear su versión del L'Orfeo de Monteverdi; así como José Collado (Henry VIII), Javier Pérez Batista, Josep Pons, (La Fattucchiera) o Peter Schneider, al lado del director musical del Teatro, Bertrand de Billy.

Danza
Se presentan tres programas de danza a cargo de dos compañías: el San Francisco Ballet y la Compañía Nacional de Danza. Un clásico como El lago de los cisnes comparte la oferta con coreografías de Helgi Tomasson, Jerome Robbins, Mark Morris o Nacho Duato.

Prestigiosas compañías de ópera para Barcelona
Entre las compañías invitadas destaca una de las más prestigiosas del Reino Unido, la Opera North. De los dos títulos operísticos que ofrecerá, Gloriana ha sido, sin duda, uno de los espectáculos más admirados de la compañía de estos últimos años por la calidad y conjunción del espectáculo y por lo que ha tenido de reivindicación de una de las obras más importantes de Britten que había sido injustamente alejada del repertorio y que ahora se estrenará en España. La pequeña zorra astuta, el otro espectáculo que presentará Opera North, no es sólo una nueva producción de la compañía sino, además, una auténtica versión de la obra de Janácek. Lo que propone Opera North no es simplemente la ópera de Janácek traducida al inglés; es una versión de la ópera de Janácek en lengua inglesa que la compañía presentará en su gira 2001-2002 que empezará en el Liceu. Con la iniciativa de invitar una compañía operística, el Liceu recupera esta temporada una tradición del Teatro que se consolidará en el futuro.

Voluntad de futuro
El Liceu ha preparado este programa con voluntad no sólo de consolidar la confianza de los abonados al Teatro, sino de mejorar año tras año la oferta artística, que esperamos resulte atractiva para una gran mayoría y atraiga al Teatro nuevos espectadores. Queremos ofrecer a todos la extraordinaria experiencia de un arte en que la música de la orquesta, el canto de los solistas y el coro, la plástica de la escenografía y de las luces, la literatura del texto, la dramaturgia del movimiento escénico y la danza se integran armónicamente en la más poderosa y refinada confluencia de todas las artes al servicio de la expresión.

Actividades paralelas
Entre las actividades paralelas que se realizan en el Liceo se encuentran las visitas guiadas, las pedagógicas sesiones informativas previas a cada función de ópera, las conferencias y otras actividades organizadas por la Asociación Amics del Liceu.