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¡Viva la música!. Homenaje a Antonio José
Por José Prieto Marugán


La obra
Fue Antonio José un compositor precoz y prolífico, cuyo catálogo abarca unas 150 obras, entre las cuales hay media docena de importancia. Son las que citamos a continuación.

Himno a Castilla, para seis voces mixtas fue estrenado el 29 de junio de 1929 en el concierto de presentación del Orfeón Burgalés. Es una obra sencilla, solemne, noble y natural, según calificación del propio Antonio José, que añade: "puede cantarse en cualquier momento sin ayuda instrumental, con voces ásperas y de tesitura corriente".

El Mozo de mulas. ópera en tres actos con texto de Manuel F. Fernández Núñez y Lope Mateo, basada en el capítulo XLIII de la primera parte del Quijote. La música fue compuesta entre 1926 y 1936 y sólo se conocieron en vida del autor un par de fragmentos: el Preludio y una Danza popular, estrenados por la Orquesta Arbós el 11 de noviembre de 1934 en el Monumental. En 1986 la Junta de Castilla y León encargó al compositor Alejandro Yagüe la orquestación y puesta a punto de la ópera, que Antonio José dejó inacabada.

Sonata gallega. Página para piano escrita en 1926, durante su estancia malagueña, fue premiada en un Concurso celebrado en Galicia en el que actuaban como jurado Conrado del Campo, Antonio Fernández Bordás y Joaquín Larregla. Se editó en 1929 y se estructura en los tres tiempos clásicos: un "Allegro appasionato", en el que los dos temas representan, según el propio Antonio José, al hombre y a la mujer gallegos; un Andante cantabile, formado por un tema dulce y otro vigoroso, y un Rondó que resulta curioso porque el estribillo es una canción gallega y los cuplés son el resto de temas que han ido apareciendo en la obra.

La Colección de cantos populares burgaleses, Premio Nacional de Música en 1932, es una de sus obras más ambiciosas y fruto de su actividad investigadora. Comprende 178 tonadas y para cada una de ellas anota Antonio José quien se la canta, donde, cuando y con qué motivo se canta, incluso toma fotografías del momento de la recuperación. Esta colección tuvo que ser escondida bajo tierra por sus familiares durante la época franquista, para que no fuera destruida. Se editó en 1980.

Sinfonía castellana. Escrita en 1923, en Madrid, tomando como base una Sonata castellana, para piano que data de 1921, fue encontrada por Miguel Ángel Palacios Garoz en los archivos de la SGAE. Consta de cuatro tiempos titulados, El campo, Paisaje de atardecer, Nocturno y Danza burgalesa, respectivamente. En ella aparecen temas del Cancionero, de Federico Olmeda, obra que fue determinante para el descubrimiento del canto popular por parte de Antonio José.

La Sonata para guitarra, escrita en 1933, fue dedicada a Regino Sainz de la Maza. Para Tomás Marco "es la aportación más definitiva de su autor a la música, por la ambición de sus dimensiones y lo acertado de su estructura, que hacen de ella una obra singular en el abundante, pero casi siempre desconsolador, panorama de la guitarra española en nuestro siglo". Se estructura en cuatro tiempos. El primero, Allegro moderato, sigue la forma sonata tradicional y presenta dos temas, el primero rítmico y el segundo más lírico. Un elegante Minueto, ocupa el lugar del segundo tiempo. El tercero es una hermosa romanza titulada Pavana triste, y el cuarto, Rondó. Allegro con brio, es el único en el que aparece material folclórico. Obra capital del repertorio guitarrístico del siglo XX no fue editada hasta 1990.

Otras obras de cierta importancia son: 3 Cantigas de Alfonso X, (1932), estrenadas por Ángeles Ottein, Romancillo para guitarra, y Suite ingenua, para orquesta de cuerda, ambas basadas en temas populares burgaleses. Como referencias complementarias: Cazadores de Chiclana, para piano, escrita a los 12 años, su primera obra; Tota Pulchra, para cuatro voces y órgano escrita a los 13 años bajo la influencia clara de su maestro Beobide; Danzas burgalesas, para piano; Evocaciones, también para piano, aunque una de ellas fue orquestada y convertida en un poema sinfónico, y una solemne Misa en Re. Para acabar la relación, anotemos Marcha para soldados de plomo. Iba a ser un ballet en la línea de Stravinsky y Ravel, pero no pasó de ser un proyecto.

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