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ENTREVISTA CON IGNACIO YEPES
LAS OBRAS DE ENCARGO Y SUS ESTRENOS / SEMANA DE MUSICA RELIGIOSA
Director artístico
¿De quién depende la Semana de Música Religiosa de Cuenca? ¿Con qué colaboradores y patrocinadores cuenta?
La Semana depende de un Patronato en el que están representados el Obispado de Cuenca, el Ayuntamiento de la ciudad, la Diputación Provincial, la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha y el I.N.A.E.M. del Ministerio de Cultura. Patrocinan estas cuatro últimas Instituciones públicas y colabora asimismo la Caja de Castilla-La Mancha.
¿Es usted el máximo responsable de la programación? ¿Cuáles son sus criterios básicos cuando se plantea la programación de una nueva edición?
Efectivamente, así como Ismael Barambio es el máximo responsable de la parte técnica y administrativa, yo lo soy de la parte artística. Los criterios con los que programo son aparentemente sencillos: imaginación, coherencia, calidad y el compromiso de transmitir un mensaje de acuerdo con los valores en los que creo, como músico y como creyente. Programar es como un pequeño acto de creación y la programación la entiendo como un todo dotado de equilibrio. Equilibrio entre música antigua y moderna, conocida y desconocida, de cámara y sinfónica, vocal o instrumental, litúrgica y no litúrgica, autores españoles y extranjeros, intérpretes de nuestro país y de más allá de nuestras fronteras, obras de meditación y de alabanza, etc... Todo ello en torno a un tema que confiera unidad a los conciertos y sobre todo encajándolos en el marco incomparable de una ciudad que vive su Semana Santa con verdadera unción. No cabe duda de que escuchar unas Siete Palabras en la Cruz un Viernes Santo, un Aleluya el Domingo de Resurrección, el estreno de una obra sobre la procesión de las Turbas en la noche en que los turbos atronan la ciudad con sus tambores, o una Pasión y salir a la calle y ver pasar los pasos con las escenas del relato de la muerte de Jesús, no puede dejar indiferente a quien desea prolongar el recogimiento de la música sacra en el ambiente que la liturgia de esos días nos propone.
¿Qué diferencias existen en su opinión entre la época en que el director era López de Osaba y la nueva etapa en la que usted se hace cargo de la dirección artística de la Semana?
Manteniendo en principio la trayectoria de un camino trazado por mis antecesores, no sólo Pablo López de Osaba, sino además el primer director y fundador de las Semanas, Antonio Iglesias, que también elaboraron en muchos casos programaciones de notable interés, esta nueva andadura iniciada hace cinco años se reviste ciertamente de importantes novedades. La ampliación de la oferta de conciertos tanto en número como en variedad incluyendo la extensión a un Prólogo con un carácter siempre novedoso o inhabitual, en ocasiones centrado en concierto para niños; la producción sistemática de proyectos de reconstrucción, revisión y reestreno de obras inéditas de nuestro pasado junto a la incorporación de un seminario de investigación musical y la reapertura del Instituto de Música Religiosa en materia de publicaciones; la acogida de las artes escénicas como la ópera o la danza vinculadas a la música religiosa; la concepción de un nexo temático que he comentado más arriba; la apertura a distintas confesiones religiosas tal vez menos cercanas a nuestra tradición cristiana; la celebración de los conciertos en más de un lugar, Auditorio e iglesias de Cuenca, según el estilo que cada cual permite albergar entre sus muros; la recuperación de la transmisión integral de los eventos en directo por Radio Nacional de España y de algunos conciertos por Televisión Española; y esencialmente la restitución de la Semana a su original marco litúrgico, la Semana Santa, como de hecho fue en su origen, vibrando al unísono con la resonancia espiritual que vive en esos días la ciudad.
¿Qué supuso para el Festival la creación del Auditorio de Cuenca? ¿No considera un espacio más adecuado las iglesias? ¿De qué manera ha influido en la cantidad de público?
No se han perdido las iglesias. Al contrario, como he dicho anteriormente, conjugamos el espacio ideal en función del repertorio, del tipo de formación o del carácter de la música. Hoy día una ciudad no puede desperdiciar las excelente condiciones técnicas y acústicas que ofrece un Auditorio como el de Cuenca a la hora de ofrecer determinada música en su perfecta dimensión sonora, y por otra parte la intimidad de la música sacra nos obliga a contar numerosas veces con las espléndidas iglesias de San Miguel y San Pablo especialmente acondicionadas para conciertos, o con la majestuosa Catedral de Cuenca en la que clausuramos el Festival celebrando la Misa solemne de Pascua presidida por el Obispo, o incluso este año con la reincorporación de la sobria iglesia románica de Arcas para el repertorio medieval. Nosotros inauguramos el Auditorio de Cuenca con la Semana en el año 1994 (incluso con anterioridad a la “inauguración oficial”) y desde entonces hemos conseguido duplicar el aforo de nuestro público.
¿Cuál es la repercusión internacional del evento?
La Semana de Música Religiosa pertenece a la Asociación Europea de Festivales en cuyo seno trabajamos y reflexionamos de una manera activa junto a los demás festivales importantes de Europa. Esto nos permite mantener izada la bandera de una ciudad apasionada por la buena música y generadora de arte en una comunidad internacional en la que el nombre de Cuenca se da a conocer principalmente a través de su Festival y más recientemente de su declaración como Ciudad Patrimonio de la Humanidad. Al mismo tiempo es sorprendente comprobar la asistencia de público extranjero que se desplaza exclusivamente para la Semana, y en casi todos los casos retorna al año siguiente.
Una de las principales características de la Semana de Música Religiosa es el encargo anual a un compositor español. ¿Puede anunciarnos quién estrenará en la futura edición y cuáles son los criterios para la elección de un determinado compositor?
Efectivamente este festival es históricamente cuna de creación musical religiosa española sin precedentes. En él han estrenado los compositores más relevantes del horizonte musical español. Para la elección del compositor intentamos alternar jóvenes creadores comprometidos en la expresión de sentimientos profundos a través de la música, con nombres consagrados que todavía no han sido fruto de encargo por parte del festival. Para esta próxima edición la obra lleva la firma de Zulema de la Cruz con el título Soledad sobre la imagen de la Virgen de las Angustias a las que las mujeres de Cuenca acompañan en su soledad el Viernes Santo.
¿En qué medida se compromete el compositor del siglo XX en la música religiosa? ¿Tiene el mismo sentido hacer y escuchar música religiosa que el que tenía en siglos pasados?
Como director de orquesta que ha realizado muchos estrenos contemporáneos y que ha trabajado muy de cerca con los compositores en la maduración y realización de las obras, puedo decir que observo en el compositor del siglo XX una verdadera inquietud espiritual comprometida con los valores más altos de la paz, la tolerancia, el amor, la belleza, la comunicación y la esperanza. Creo que tenemos la responsabilidad los intérpretes, y tal vez más aún los directores, de mostrar ese mensaje con la misma transparencia con que lo hacemos con la Creación de Haydn.
¿Cuál es el plato fuerte de la Semana 1998?
No me resulta fácil tener que escoger. Este año en que la Iglesia, de cara a la preparación del tercer milenio, propone meditar sobre el tema del Espíritu Santo, y en el que nosotros, con el título María, Templo del Espíritu, hemos creído oportuno tomar como lazo temático de la 37 edición el personaje de María, la figura bíblica quizá más habitada por el Espíritu, ofrecemos lógicamente obras emblemáticas sobre la Virgen que para muchos tal vez resulten las más atractivas, como las Vísperas de Monteverdi, el Stabat Mater de Pergolesi, el Magnificat de Bach o la Misa de la Coronación de Mozart. Otros pueden sin embargo sentirse más identificados en el recorrido que hacemos por la música antigua española en honor a la Madre de Dios desde las Cantigas de Alfonso X, el Sabio, hasta la recuperación de un oratorio de Eusebio Moya que presentamos por primera vez desde el siglo XVIII. A otros les puede convocar más fácilmente el nombre de un director, como Peter Maag, o de una voz, como Ainhoa Arteta, o de una orquesta de instrumentos de época, como los Golden Age y Pro Cantione Antiqua. Los más curiosos se asomarán al espectáculo de poesía y música sobre la Vida de María de Rilke ilustrada con un órgano de cristal, de un sonido sobrecogedor. Es difícil decir cuál es el plato fuerte. Cada programa es una invocación a la Virgen con su sello particular. En cualquier caso músicos y público estoy seguro de que disfrutarán en cada concierto.
PROGRAMACIÓN XXXVII SEMANA DE MÚSICA RELIGIOSA
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